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Costa Rica

Plantas y animales por todas partes

El territorio de Costa Rica es tan pequeño que comprende solamente el 0.03% de la superficie del planeta y, pese a esto, se ubica entre los 20 países más ricos en biodiversidad de la Tierra en densidad de especies. Esto significa que es posible encontrar más especies en 1,000 km2 en Costa Rica, que en la misma extensión en países como Brasil o Colombia. Brasil como ejemplo: pese a ser 166.6 veces más grande que Costa Rica, este país presenta un promedio 6.5 especies de plantas, 0.2 de aves y 0.05 de mamíferos por cada 1000 km2; mientras que Costa Rica promedia para la misma extensión, 234.8 especies de plantas, 16.9 de aves y 4.6 de mamíferos. De hecho, con solo 51.100 km2, Costa Rica alberga cerca de un millón de especies, las cuales representan el 4% de la biodiversidad esperada. ¿Están listos para descubrirla?

 

La carreta y el yugo más grandes del mundo

La carreta es el símbolo nacional del trabajo costarricense y también una expresión genuina del arte popular del país. Lo mismo sucede con el yugo, un instrumento de madera que sirve para enganchar a los bueyes en la carreta del campesino, uniéndolos por sus cuellos con el fin de empujarla. Y tan importantes son ambos, que en el país es posible encontrar tanto la carreta como el yugo más grandes del mundo, creados por artesanos y pintores costarricenses de prestigio. El yugo, por su parte, mide dos metros de alto y cuatro de largo y fue creado en el 2007 empleando cientos de galones de pintura para decorarlo. La carreta y el yugo se exhiben en Sarchí, una comunidad reconocida como la cuna de la artesanía costarricense y una parada obligatoria para todo turista que desee apreciar el arte tradicional costarricense.

 

El pequeño Amazonas de Costa Rica

Si existe un sitio donde la naturaleza exuberante abraza al visitante y el agua constituye un gran espejo gigante que refleja verdor, es el Parque Nacional Tortuguero. Rodeado de un sistema de canales y lagunas naturales que recorren de sureste a noreste, este parque, ubicado en la costa Caribe es, sin lugar a dudas, nuestro pequeño Amazonas. Es también uno de los sitios más importantes en el mundo para la protección de la tortuga verde y hogar de otras interesantes especies como el manatí, el cocodrilo y el pez gaspar; este último considerado un fósil viviente debido a su aspecto.Aves majestuosas como el garzón azulado, la garza más grande del país, y el gallito de agua, muy famoso en el reino animal por ser la hembra la que protege el territorio mientras que el macho cuida a los polluelos, pueblan este rico ambiente. Las aves son tan diversas que llegan a la mitad de las especies que encuentran en Costa Rica y sobrepasan la totalidad de las que se encuentran en toda Europa. Lagunas pantanosas, ciénagas y bosques inundados son parte de este abanico de diversos hábitats. Pero Tortuguero no es solo naturaleza. Al encontrarse en el Caribe, es una de las regiones más grandes de cultura afro-caribeña en el país. La mayoría de su población tiene origen jamaiquino y mantiene su cocina, bailes y tradiciones. Sus platillos son principalmente picantes y muchos incluyen coco, convirtiendo a Tortuguero en un sitio muy interesante para experimentar tanto cultura como naturaleza.

 

Las maravillas de fuego de Costa Rica

Al formar parte del Cinturón de Fuego del Pacífico, los volcanes de Costa Rica se encuentran entre los más sorprendentes del mundo. De hecho, el territorio continental ocupado hoy por el país es el resultado de una compleja actividad volcánica que se inició hace 75 millones de años y aún continúa.
Tomando en cuenta todo cráter en el cual haya ocurrido una erupción, la cifra de volcanes en Costa Rica llega a la sorprendente cifra de 112. Algunos de estos son actualmente concurridos parques nacionales que protegen interesantes ambientes naturales. Uno de estos es el volcán Arenal, considerado entre los 10 volcanes más activos del mundo y por una buena razón: frecuentemente sorprende a sus visitantes con un espectáculo de humo y lava incandescente que desciende por sus laderas acompañada por avalanchas de rocas y sonidos que emergen de lo profundo. Incluso alcanza una velocidad de 70 kilómetros por hora y una temperatura de 1,000 grados Celsius. La pasada gran erupción del volcán Arenal tuvo lugar en 1968. Hasta entonces se pensaba que el volcán era otro pico más en la Cordillera Volcánica de Guanacaste. Fue declarado parque nacional en 1994. Las aguas termales son ahora una de las principales atracciones del área, junto con hermosos paisajes, senderos naturales y actividades de aventura.

 

Un legado indígena que es todavía un misterio

Pese a que las poblaciones indígenas que habitaron Costa Rica antes de la llegada de los españoles no construyeron estructuras arquitectónicas que rivalizaran con las pirámides mayas del norte de Centroamérica, los ancestros que vivieron en el Pacífico Sur de Costa Rica nos dejaron como legado una producción misteriosa de esferas de piedra elaboradas artísticamente, cuyo significado permanece hoy en el misterio. Existen 235 esferas de piedra registradas en Costa Rica, todas con una circunferencia perfecta, desde los 20 centímetros hasta los dos metros. Estas fueron creadas en un periodo que inició alrededor del año 400 a.C. y se extendió hasta la colonización de Costa Rica por parte de los españoles. La mayoría fueron encontradas en el Pacífico Sur y constituyeron un elemento tan importante para esas sociedades, que su producción se extendió cerca de mil años. Estas esferas estuvieron asociadas con poblaciones y regiones precolombinas, donde fueron exhibidas en plazas, zonas de paso y terrenos abiertos. Estas constituyeron una forma de arte para ser vista, quizá para diferenciar los pueblos que las produjeron de sus vecinos. Las esferas estuvieron frecuentemente alineadas con otras, formando líneas, triángulos o rectángulos con un significado desconocido. Estos grupos indígenas también fueron reconocidos por su trabajo en metal y cerámica, y el Pacífico Sur de Costa Rica fue, de hecho, el principal foco de elaboración de objetos precolombinos.

 

El bosque lluvioso más grande de Costa Rica

El Parque Internacional La Amistad (PILA) no solo es el parque natural más grande en Costa Rica, con cerca de 200,000 hectáreas, sino también el único binacional creado por los gobiernos de Costa Rica y Panamá en 1982. Esto explica el nombre La Amistad. La extensión total de esta enorme porción de área protegida en ambos países es cerca de 400.000 hectáreas, las cuales cubren una gran variedad de bosques húmedos y nubosos tanto en el Pacífico como en el Atlántico, incluyendo reservas indígenas. La región de Talamanca, una gran porción del parque, en tiempos de la colonia fue un refugio para los indígenas que se oponían a la represión de los colonizadores españoles. El aislamiento de la región, gracias a las difíciles condiciones geográficas, permitió a sus habitantes salvaguardar muchas de sus formas tradicionales de vida y costumbres. La enorme riqueza cultural y los extraordinarios hábitats naturales, resultado de diferentes altitudes, tipos de suelo y microclimas, fue la razón por la cual el parque fue designado también Reserva de Biosfera y Sitio de Patrimonio Mundial. Especies en gran peligro de extinción como el jaguar, el felino más grande de las Américas y el tercero más grande del mundo, viven en el parque así como una gran variedad de otra vida silvestre, que incluye 400 especies de aves, 263 de anfibios y reptiles y 213 de mamíferos. Muchas otras especies se encuentran únicamente en este gigante bosque lluvioso.

 

 Un paraíso para los buceadores

Con una superficie marina 10 veces más grande que la terrestre y una inmensa biodiversidad, Costa Rica es el sitio perfecto para los amantes del buceo. La mayoría de estos sitios pertenecen a áreas silvestres protegidas a lo largo del país, como el famoso Parque Nacional Isla del Coco, también Sitio de Patrimonio de la Humanidad. La costa Pacífica de Costa Rica fue incluso considerada por Rodale´s Scuba Magazine como uno de los 5 destinos más importantes en el mundo para la práctica de buceo avanzado. Ubicada a 532 kilómetros de la costa Pacífica, la isla del Coco fue en los viejos tiempos un refugio para piratas, mercaderes, balleneros e incluso colonizadores. Hoy es conocida por sus tesoros naturales que incluyen al peculiar y amenazado tiburón martillo, así como ballenas jorobadas, delfines nariz de botella, tortugas carey y una variedad de especies de coral, solo para mencionar algunos. El famoso oceanógrafo francés Jacques Cousteau calificó a la isla del Coco como “la isla más hermosa del mundo”. Pero la costa Caribe tiene sus propias maravillas también. Por ejemplo, el Refugio de Vida Silvestre Gandoca-Manzanillo es único debido a las sorprendentes especies que se encuentran allí. En únicamente 5 kilómetros cuadrados de arrecife de coral, los científicos han descubierto 600 especies de moluscos, el 10% de las cuales son únicas en el mundo. En general, los océanos de Costa Rica albergan al menos 6,777 especies, las cuales representan el 3.5% de las especies conocidas en el planeta y también convierten al país en un verdadero paraíso para los amantes del buceo.

 

 Un antiguo ritual de sobrevivencia

Han habitado la tierra desde hace más de 100 millones de años sobreviviendo a cambios climáticos extremos como las glaciaciones. Costa Rica posee algunas de las playas de anidación más importantes del mundo, donde aún es posible observar este rito milenario de supervivencia. Tanto en el Pacífico como en el Atlántico, cientos de tortugas marinas hembra de cinco especies llegan a nuestras costas para cumplir con la misión incansable de preservar la especie. Por ejemplo, playa Ostional, en Guanacaste, es considerada el principal sitio de anidación de tortuga lora en el planeta, la que se caracteriza por sus grandes arribadas en masa. También desova en nuestras costas la tortuga baula, que no solo es una las tortugas marinas más sorprendentes por su gran tamaño, de hecho la más grande del mundo, pues llega a medir 1,8 m de caparazón y pesar hasta 400 kg, sino también por recorrer las distancias más amplias jamás registradas en reptiles. Este recorrido lo hace desde sus campos de alimentación hasta la playa donde nació para desovar y en algunos casos estamos hablando de viajes entre continentes. En Costa Rica, en general, pueden observarse cinco de las siete especies de tortugas marinas que habitan el planeta: lora, baula, verde, carey y cabezona o caguama.

 

Guayabo: una mirada al pasado indígena costarricense

El más importante sitio arqueológico de Costa Rica, el Monumento Nacional Guayabo, ubicado en las faldas del volcán Turrialba, fue declarado en 2009 Patrimonio Mundial de la Ingeniería, reconocimiento que otorga la Asociación Americana de Ingenieros Civiles (ASCE, por sus siglas en inglés), una de las organizaciones de este tipo más importantes del mundo. Guayabo es el tercer sitio arqueológico en América Latina en recibir esa distinción luego de Machu Picchu y Tipón, en Perú. Guayabo se hizo acreedor a ese reconocimiento gracias a su sistema de acueductos, construido hace 700 años y aún funcional, así como su calzada, un camino de piedra utilizado como vía de tránsito y parte del sistema de drenaje, que conduce hacia el centro ceremonial. Hoy es posible apreciar aún su diseño original, el cual se refleja también en escalinatas de piedra redonda que se llevan a los montículos centrales. Estos una vez sirvieron de soporte a las famosas estructuras de techo cónico de paja y junco de influencia sudamericana. La piedra fue utilizada, en general, para desarrollar un sistema de aceras y paredes que evitan la erosión y los deslizamientos. Pese a que Guayabo ya no estaba poblado a la llegada de los españoles y las causas de su desocupación permanecen en el misterio, sí se sabe que el sitio tuvo un elevado desarrollo por siglos y un gran significado cultural y político-religioso, realzado precisamente por la riqueza de sus recursos y la presencia del mismo volcán. Guayabo fue construido entre los años 300 a.C y 1.400 d.C y estuvo ocupado por grupos indígenas de la región cultural llamada Área Intermedia, que se extendió desde Alajuela, en Costa Rica, hasta Colombia, Venezuela y parte de Ecuador.

 

Una perfecta cola de ballena

El tómbolo de Uvita o puente de arena que conecta el continente con una pequeña isla rocosa, cerca de playa Dominical, en el Pacífico Sur de Costa Rica, semeja una perfecta cola de ballena en marea baja. Pero más interesante aún, es que el sitio y sus alrededores constituyen uno de los mejores lugares para observar ballenas jorobadas del norte y el sur de América. Estas cálidas aguas son justo lo que estas ballenas buscan cuando el invierno arriba a sus sitios de origen. Las ballenas jorobadas del norte se observan comúnmente de diciembre a abril y las ballenas jorobadas del sur, de julio a octubre.

El espectáculo es impresionante, tomando en cuenta que estas ballenas pueden medir hasta 16 metros de largo y pesar 40 toneladas. Su nombre se debe a la pequeña joroba ubicada frente a la espina dorsal, que puede notarse cuando emergen y saltan en el agua: definitivamente algo para recordar, especialmente cuando usted tiene la suerte de observar una hembra con su ballenato.

 

Canopy Tour, originario de Costa Rica

Nacido en Costa Rica en los años 90, el canopy tour es la experiencia más cercana a sentirse un mono viajando entre las copas de los árboles. Es también una de las mejores formas de explorar el dosel, donde se encuentra la porción más grande de biodiversidad del bosque lluvioso, y crear conciencia sobre este frágil ecosistema. El canopy tour consiste en una serie de cables suspendidos entre los árboles, en los cuales usted podrá deslizarse usando una polea asegurada a equipo de alpinismo (el arnés). Los cables varían en longitud (¡pueden medir hasta 700 metros de largo!) y finalizan en plataformas de madera construidas en las copas de los árboles, las cuales están ubicadas incluso a 30 metros sobre el piso del bosque. El impacto en la vegetación es todo caso es mínimo. Esto explica por qué los biólogos fueron los primeros que, más de tres décadas atrás, emplearon esta tecnología para investigación.


El canopy tour ha sido adaptado a una gran variedad de ambientes y paisajes dentro del país, incluyendo montañas, cañones, ríos, cascadas y bosques nubosos, tropicales y secos. El tour también ha sido exportado a otros países latinoamericanos como Jamaica, México, Guatemala, Nicaragua y Belice.

 

Costa Rica: un país favorito para el surf

Parece que cada surfista que visita el país concuerda con que Costa Rica es uno de los mejores sitios en el mundo para el deporte de las olas; no es casualidad que el país se haya posicionado como el tercer destino más popular para el surf luego de Hawai e Indonesia. Las razones son simples: playas con excelentes olas todo el año, clima agradable, aguas cálidas, gente amigable y precios razonables. El pasado año, incluso la competencia de surf más grande del mundo, los Billabong World Surfing Games 2009, tuvieron lugar en Costa Rica con la participación de 35 países. Para ser el país anfitrión de los juegos, Costa Rica le ganó el puesto a países como Brasil y Sudáfrica, dos renombrados destinos de surf, gracias en parte al rol cada vez más importante que los surfistas costarricenses están teniendo en el exterior. El país es también uno de los pocos en el mundo donde dos grandes océanos se encuentran a solo 6 horas de distancia uno del otro. Esto hace posible surfear en el Pacífico al amanecer y terminar el día domando las olas del Atlántico al atardecer. ¡Definitivamente, un paraíso perfecto para amantes del surf!

 

Naturaleza en la piel

Imagine que esa deliciosa taza de café, esa refrescante piña colada recién hecha, las hierbas aromáticas que dan sabor a su ensalada o incluso la fragancia de las flores silvestres que usted respira, podrían ser parte de su piel. Mezclar esos ingredientes con diversos tratamientos de salud, relajación y belleza es posible en Costa Rica. Ubicados en todo el territorio nacional, usted puede encontrar spas que combinan estándares de calidad internacional con la calidez y atención personalizada de los ticos. Si a esto se le agrega una infinita variedad de productos naturales certificados, creatividad y conocimiento, el resultado es un abanico de beneficios que rejuvenecerán su piel. Estos productos lo ayudarán tanto a mejorar su salud física como mental gracias a las hábiles manos de terapeutas locales. Los ingredientes curativos incluyen café, azúcar moreno e incluso coco. Pueden usarse para exfoliar su piel y ayudarla a eliminar células muertas y toxinas, o pueden mejorar la circulación de su sangre y permitir que la energía positiva fluya en todo su cuerpo. Una forma de hacerlo es disfrutando los populares wraps o envoltorios, en los cuales el barro volcánico, las frutas tropicales y hasta el chocolate son usados para hidratar su piel mientras la nutren con vitaminas y minerales. Sitios especialmente diseñados para brindar el clima ideal, con música suave y sonidos ambiente del mar o del bosque, pueden ser disfrutados individualmente, en pareja, amigos o familia.

 

Conquistando la fuerza de las aguas

Todo aventurero y amante de la naturaleza debería experimentar la experiencia de navegar los rápidos en Costa Rica. La razón es simple: usted tendrá no solo rápidos de clase mundial sino también un impresionante paisaje tropical, donde verá una gran variedad de vida silvestre mientras navega los tramos tranquilos y se prepara para más acción. Las aguas turbulentas pueden ser experimentadas por personas de todas las edades desde los 12 años, quienes pueden elegir entre rápidos de clase II para principiantes, a clase IV para los más experimentados o amantes de la adrenalina. Esta hazaña involucra la habilidad de mantener el bote a flote siguiendo las instrucciones del guía, así como el resto de la tripulación rema en sincronía. Si usted es nuevo en este deporte, puede navegar los ríos Sarapiquí o Corobicí. Otros como el Reventazón tienen secciones para principiantes y sorprendentes aguas turbulentas para los más experimentados, mientras que si lo que busca es un viaje de mucha acción, no puede perderse los ríos Pacuare y Naranjo. El primero, ubicado en la vertiente Caribe, ofrece la experiencia más intensa, incluyendo un viaje de dos días donde usted puede acampar en el medio del bosque y explorar cataratas, cruzar el cañón del río y tomar una refrescante zambullida en las secciones tranquilas del río. También es posible que garzas, tucanes, perezosos y monos congo le den la bienvenida a un sitio que nunca olvidará.

 

Un ave que no pasa desapercibida

Su plumaje es principalmente rojo escalarta, pero su cola está cubierta de plumas azuladas, convirtiendo a la lapa roja en una de las aves más hermosas del trópico americano. De hecho, con cerca de un metro de longitud, más de la mitad constituida por su impresionante cola puntiaguda, esta ave no pasa desapercibida en especial porque se le observa frecuentemente en pareja o en grupos de pareja; y cuando esto último sucede, brinda un espectáculo que es imposible de olvidar cuando vuelan sobre las copas de los árboles. Esto es así porque viven en bosques lluviosos de tierras bajas, tierras forestadas abiertas, orillas de los ríos y sabanas de Centro y Sudamérica. Su rango se extiende desde México hasta básicamente la cuenta del Amazonas. Una cosa interesante sobre las lapas es que no solo son monógamas, sino que también forman pareja de por vida, lo que significa que si alguno de los dos muere, el otro permanece solo. Esto podría ser mucho tiempo tomando en cuenta que estas aves pueden vivir tanto como 50 años o más. Otra cosa curiosa es el uso de los picos como ayuda tanto para comer como una “tercera pata” al escalar. El pico es fuerte para aplastar semillas, mientras que su gruesa lengua carnosa es usada para mover la comida alrededor. El periodo de crianza tiene lugar durante la primera mitad del año y el nido es usualmente un agujero en lo alto de un gran árbol muerto, que fue hecho y usado previamente por un pájaro carpintero. Pese a que los jóvenes nacen sin plumas, a los seis meses es difícil distinguir a los juveniles de sus padres.

 

Un volcán en la capital

Históricamente el volcán más activo en Costa Rica, el Irazú, es también el vecino más grande que posee la ciudad de San José. Ubicado, efectivamente, a 30 kilómetros del centro de la capital, este gigante se eleva a los 3,432 metros sobre el nivel del mar y, gracias a su altura, en un día claro tanto el océano Pacífico como el mar Caribe son visibles de su cumbre. El volcán Irazú es también parque nacional desde 1955 y posee cinco cráteres. Su nombre proviene de la palabra indígena “Istarú”, que significa montaña del temblor y del fuego”. Pese a ser el volcán con mayor altitud en el país, su cima puede ser alcanzada fácilmente en un vehículo sencillo, haciendo que este volcán sea sumamente accesible para todo tipo de visitantes. Situada en el cráter principal del Irazú existe una laguna sulfurosa de un hermoso color turquesa, que mide más de un kilómetro de diámetro y 300 metros de profundidad. Esta posee una temperatura promedio de 35 grados Celsius y alcanza incluso los 70 grados en las áreas cercanas a sus fumarolas. La cumbre está coronada por una interesante vegetación tipo páramo, que consiste en pequeños arbustos y un paisaje amplio, semidesértico, que de alguna forma semeja la superficie de la luna.El viaje al Irazú constituye un tranquilo paseo a través de fértiles tierras agrícolas y hermosos paisajes. La primera erupción registrada de este volcán ocurrió en 1732 y su periodo de mayor actividad finalizó en 1963. Parece estar dormido, pero nadie sabe por cuánto tiempo.



* Katiana Murillo es una periodista costarricense especializada en ambiente y turismo. Actualmente trabaja para la Alianza de Comunicaciones para el Desarrollo Sostenible (Com+) y es consultora en estos temas. También ha escrito libros sobre educación ambiental, revistas de turismo y guías para periodistas y organizaciones.